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¡Buscamos Ejecutivo/a de Cuentas!

¿Tienes experiencia trabajando en agencia con clientes de entretenimiento? ¿Tu nivel de ingles es alto (pero alto de los de verdad)? ¿Quieres formar parte de una agencia en pleno crecimiento, en la que prima el buen rollo y donde trabajamos de una manera diferente y original? ¡Pues te estamos buscando!

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Cinco claves para que las marcas saquen partido al vídeo en redes sociales

El vídeo es, sin duda, el contenido de moda en internet. Es rápido, accesible, y cada vez más usuarios los consumen. A ello han contribuido, por supuesto, las redes sociales. De esta forma, el contenido en vídeo en redes sociales es una de las cinco tendencias destacadas por Hootsuite en su informe anual para el presente 2018.

Así, según este informe, el 33% de los internautas busca de forma proactiva contenidos de entretenimiento en vídeo en redes sociales. En este sentido, el consumo de vídeo a través de redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram o Snapchat) no ha hecho más que crecer en los últimos años: de un 38% en 2015, al 56% en 2017.

Sin embargo, el uso del vídeo entraña más complicaciones de lo que podría parecer. Planificación, creatividad, tiempo, costes de elaboración, aparición de nuevas plataformas, cambios en las ya existentes… Son factores que muchos no se puede permitir. Y menos si luego no se canalizan bien… Para que esto no ocurra, estas son las cinco recomendaciones de Hootsuite para sacar partido al vídeo en redes sociales:

  1. Utiliza la emisión de vídeo solo si tiene sentido para tu marca. Si la creación de contenido no es el fuerte de tu marca, quizá deberías plantearte anuncios en otro formato o acuerdos con una marca que sí que sea fuerte en la creación de contenido original en vídeo para redes sociales. Para aquellos que necesiten más información sobre anuncios en vídeo y otros formatos, Facebook cuenta con una página de información específica.
  2. No sigas de forma ciega las métricas de las redes sociales. En 2018, las redes sociales van a comportarse más como compañías de televisión. Nuevas herramientas de vídeo y nuevos formatos publicitarios se inclinarán hacia el alcance, la frecuencia y el tráfico. Estas métricas tendrán sentido para algunas marcas. La clave será que las compañías se aseguren de establecer y seguir métricas que reflejen las prioridades de su negocio, no las métricas establecidas por defecto por las redes sociales.
  3. Encuentra la red social adecuada para tus objetivos de vídeo. Si quieres un alcance orgánico, céntrate en las opciones de vídeo de Instagram destinada al mercado B2C (business to consumer) y en LinkedIn para B2B (business to business); Facebook para llegar a audiencias masivas con una combinación de vídeo y promociones pagadas; y Snapchat para distribución y descubrimiento. Para engagement orgánico, recomendamos probar redes de vídeo de nicho como son Musical.ly o YouNow.
  4. Combina SEO y Facebook Live. Ahora Facebook integra vídeos en directo dentro del cuadro de búsqueda, lo que ayuda a impulsar el descubrimiento orgánico. Una vez termine la retransmisión en directo, los vídeos de Facebook también son indexados por Google. Por eso es importante utilizar un alto volumen de ‘keywords’ e incluir un texto sumario debajo del vídeo, que será utilizado por los ‘bots’ de Google. De esta forma, cada vez se verán más vídeos en los resultados de búsquedas durante 2018. Google, por ejemplo, pronto incluirá adelantos de seis segundos en silencio de los vídeos, que se reproducirán de forma automática en la página de resultados.
  5. Devuelve la inversión en redes emergentes a Facebook. Muchos de los clientes de Hootuiste dedican el 20% de sus inversiones publicitarias en canales y redes sociales emergentes. Ahora que la personalización de los anuncios de Facebook se está volviendo más sofisticada, es importante considerar devolver esa inversión. A menudo, es posible llegar a los mismos clientes, pero con un informe de retorno de inversión más acertado y una segmentación de audiencia más refinada.

¡Seguimos creciendo como agencia de comunicación!

Debe ser verdad eso de que la primavera la sangre altera, ¡porque la hemos empezado incorporando seis nuevos clientes y reforzando el equipo que forma nuestra agencia de comunicación!

Estamos orgullosos de que marcas como Hootsuite, la plataforma de gestión de redes sociales más utilizada del mundo, hayan decidido confiar en nosotros para gestionar sus relaciones con los medios. Junto a ella Pangea, plataforma que permite conectar el mejor talento joven del mercado con las necesidades y retos de las compañías, o Woom, una startup Femtech fundada por Clelia Morales y Laurence Fontinoy, ex directoras de Comunicación y Marketing de eBay y Google, y que ya ha ayudado a más de 45.000 mujeres a quedarse embarazadas.

Igual de felices estamos de poder anunciar que se suman a nuestro portfolio de clientes Hedilla Abogados, bufete especializado en asesoramiento legal e intermediación, y Ondalium, compañía española pionera a nivel mundial en utilizar el extracto de un superalimento como el ajo negro en productos de salud y belleza.

Por si esto fuera poco, el popular grupo de pop Efecto Pasillo ha decidido contar con nosotros para que les ayudemos a gestionar sus diferentes perfiles en redes sociales.

Y como siempre decimos en PR Garage, nada sería posible sin el pedazo de equipo que forma la agencia. Para reforzarlo se ha incorporado Jennifer Arenas, licenciada en Periodismo por la Universidad Carlos III y con amplia experiencia en las áreas de consumo y entretenimiento. Jennifer ha trabajado, entre otros, para clientes como: Hotel Alhambra Palace, Selección Española para el campeonato gastronómico Bocuse d´Or o Gran Hotel Lakua. ¡Bienvenida al Garage, Jennifer!

No podemos estar más orgullosos del rumbo que ha cogido la agencia, de confirmar cada vez más que estamos haciendo las cosas de una forma diferente y rompedora dentro de nuestro sector y de los resultados que estamos consiguiendo para nuestros clientes.

Llegados a este punto, sólo podemos decir una cosa: ¡millones de gracias por vuestra confianza a todas las compañías (las nuevas y las que ya estaban) y a todos los periodistas que nos ayudan cada día en nuestra labor!

 

Medios, ¿pero qué os está pasando?

La prisa por informar, por dar la primicia o por mostrar la imagen más impactante están llevando a los medios a ofrecer información sin contrastar, poco elaborada o que, simplemente, persigue el impacto en visitas y publicidad.

Aun teniendo muy claro es tremendamente difícil informar en momentos de tensión e incertidumbre, la labor de algunos medios con los atentados de Barcelona nos ha dejado esto muy claro, encendiendo pilotos rojos en multitud de lugares, especialmente en las redes sociales, donde muchas personas se dedicaron a publicar miles de posts al respecto.

No hablo sólo de dar bola a informaciones que luego resultaron ser falsas (la toma de rehenes en un bar de Barcelona o que se había abatido al conductor de la furgoneta en el tiroteo de Cambrils) sino de la publicación de imágenes y vídeos (la mayoría captados por viandantes) mostrando a las víctimas de forma explícita y con bastante poco tacto.

Desde luego, es indiscutible el derecho a la información, pero este no debería justificar que esta se emita o publique sin cierto tratamiento previo. Han sido muchos los argumentos que se han vertido después tratando de validar esta forma de actuar pero, al menos personalmente, no me parecen muy válidos.

Gracias al alcance y a la no caducidad de Internet, esas imágenes van a permanecer en la red de forma indefinida, con lo que eso conlleva para los hijos, padres, hermanos… de las personas que murieron o resultaron heridas en Las Ramblas. Eso por no mencionar que al dar visibilidad a estos contenidos podemos estar interfiriendo en una investigación policial o difundiendo bulos.

Y, por supuesto, esto mismo es aplicable a las imágenes de los terroristas abatidos.

También la Casa Real

Casa RealPocos días después del desgraciado incidente, Twitter volvió a calentarse ante la publicación de unas fotos de los Reyes visitando en el hospital a varios menores de edad víctimas del atentado. Dejando aparte a trolls, cuñados y criticones profesionales, muchos usuarios señalaban que la acción parecía más una estrategia marketiniana de Zarzuela que otra cosa. Fuera como fuese, lo cierto es que las imágenes a mí también me llamaron la atención.

De hecho, el propio Govern de Cataluña envió una carta a la Casa Real manifestando, entre otras cosas, que «la difusión de imágenes de niños que han vivido experiencias traumáticas está expresamente prohibida por la legislación de protección a la infancia y la adolescencia». La misiva fue respondida por Zarzuela diciendo que contaban con la autorización expresa de sus padres y de los responsables de comunicación de los hospitales del Mar y Sant Pau.

Muy probablemente fuera así pero, ¿deberían haberse usado estas fotografías, mostrando a los niños sin pixelar y de una manera tan directa?

Ser el primero no lo justifica todo

El lamentable suceso de Barcelona no ha sido el único que ha generado noticias inciertas, inconexas, cargadas de sensacionalismo o, directamente, amarillas. ¿Y por qué sucede esto? Es difícil comprenderlo al cien por cien, pero una de las causas principales es la de ser el primero en informar, el primero en ofrecer la primicia, el vídeo más impactante o, siendo claros, el primero en generar tráfico que repercuta en visitas y finalmente en ingresos por publicidad.

Repito que soy consciente de la complejidad de cubrir este tipo de informaciones en directo, pero me preocupa ver que la velocidad de Internet y de la sociedad actual se está imponiendo cada vez con más frecuencia a la ética periodística y a la necesidad de contrastar y ser veraces antes de publicar una noticia. El clickbait es un mal consejero, amigos.

Esto precisamente acabamos de vivirlo directamente en PR Garage con iRobot, uno de nuestros clientes. Colin Angle, CEO y fundador de la compañía, concedió una entrevista a Reuters en la que comentó que en un futuro, y con consentimiento de los clientes, los mapas elaborados por los robots aspirador Roomba podrían compartirse con terceros. El periodista entendió mal las palabras de Angle y en lugar de transcribir «share» (compartir) escribió «sell» (vender).

Esto dio origen a cientos de noticias a nivel internacional afirmando que iRobot pensaba vender los datos privados de sus usuarios a empresas como Amazon, algo que es completamente falso. España fue el país donde más noticias se publicaron ¡de todo el mundo! Por supuesto, todas ellas recogiendo la información errónea de Reuters sin contrastarla previamente. ¿Creéis que alguien llamó a la agencia o a la responsable de comunicación de iRobot en España para preguntar sobre las declaraciones? Pues no…

Poco tiempo después enviamos un statement del propio Colin Angle aclarando el malentendido. ¿Cuántos medios rectificaron? Muy pocos y tras mucha insistencia por nuestra parte para que lo hicieran.

Si esta inmediatez insana y peligrosa va a terminar imponiéndose, tal vez haya que replantearse muy a fondo cómo hacer comunicación.

PR Garage lanza, junto a Streye, las nuevas Google Glass

En 2011 Google anunciaba en su conferencia I/O el primer modelo de Google Glass, la Explorer Edition, un dispositivo que aquel momento nos pareció traído directamente del futuro. Tardaron en llegar al público fuera de Estados Unidos, pero cuando lo hicieron las expectativas eran muy altas. Tanto que podríamos discutir si luego el dispositivo estuvo a la altura, al menos a nivel B2C.

Google decidió suspender el proyecto en 2015. Hasta ese momento fueron varias las compañías que dieron usos muy interesantes a las Glass, entre ellas la española Droiders, que encontró aplicaciones realmente impresionantes en sectores como el de la salud.

Hoy Google ha anunciado, sorprendiendo a todo el mundo, que retoma el proyecto de Google Glass con el lanzamiento de un nuevo dispositivo, Glass Enterprise, enfocado básicamente en empresas. ¡Y PR Garage ha sido la única agencia que ha trabajado previamente con medios para anunciarlo al mismo tiempo que lo ha hecho Google!

Ha sido gracias a Streye, (como se conoce a la mencionada Droiders desde 2015) empresa proveedora de soluciones tecnológicas, que ha sido el único partner español cualificado para el proyecto de desarrollo de la nueva generación de Google Glass.

Como decíamos, este nuevo modelo está enfocado al mundo B2B y se distribuirá exclusivamente a través de terceros, siendo Streye el único autorizado en España y siendo una de las dos únicas empresas en toda Europa que podrán comercializarlas.

La compañía española lleva trabajando de forma secreta en el desarrollo del software del dispositivo desde finales de 2015 cuando, tras la innovación efectuada por Google en relación al nuevo prototipo, Streye fue invitada a participar en su desarrollo.

En esta ocasión la empresa ha diseñado una suite integral de soluciones que se compone de: transmisión de vídeo y audio en directo, soporte multimedia en vivo, gestión inteligente de protocolos y procesos de trabajo y sistematización de alertas geolocalizadas en tiempo real.

Además, despliega un sistema lector de códigos de barras, QR y OCR enfocado especialmente a tareas de logística y que permite una integración en los programas de gestión empresarial del mercado o ERPs. También han diseñado y habilitado una plataforma de Internet propia con un alto nivel de seguridad.

Streye ha desarrollado esta suite apostando por la Realidad Asistida, una variante de la conocida Realidad Aumentada en la que se utilizan dispositivos diferentes (en este caso, los binoculares).

Este nuevo modelo de Google Glass ha mejorado también el hardware: módulo Bluetooth optimizado, soporte mejorado para señal WiFi, incorporación de un barómetro, un procesador Intel de alta gama, una lente con mayor diámetro y, en general, un dispositivo ‘rugerizado’ para cumplir con exigencias propias de la industria. Ademá, incluye una luz LED para que cualquier usuario sepa cuándo está grabando el dispositivo y proteger así la intimidad de las personas.

Algunos casos de uso

El software desarrollado por Streye ya ha sido utilizado por compañías como Mapfre, que lo usa durante el proceso de peritación antes de proceder al arreglo de un vehículo. En este caso, un operario dispone de las gafas con las que realiza el reportaje fotográfico del coche y sincroniza esta información con el sistema de Mapfre.

También tiene aplicaciones médicas. En el Centro Médico Universitario Erasmus MC de Rotterdam, un cirujano que ejerce como profesor lleva puestas las gafas inteligentes y retransmite en tiempo real y sin apenas latencia los procedimientos quirúrgicos. A su vez, los alumnos utilizan las gafas con la aplicación llamada Streye Checkr para seguir las indicaciones en listas de tareas visibles en el dispositivo y construidas previamente desde la plataforma web.

Estos son sólo algunos ejemplos de la aplicación que tiene el software de Streye en las Glass Enterprise, y que ya están en uso. Sin embargo, también tiene aplicación en los campos de la logística o de la industria.

“En Streye creemos en la necesidad y utilidad de las gafas inteligentes, como las Glass Enterprise, así como en la excelencia en el desarrollo del software que las acompaña. No consideramos que se trate de una disrupción en el mercado, sino más bien de una tecnología de transición”, comenta Frank Escandell, Director de Desarrollo de Negocio de Streye.

La compañía española ya había participado en la versión anterior del dispositivo, siendo los primeros a nivel mundial en crear una aplicación que permite leer a personas invidentes, una aplicación de Realidad Aumentada y una para procedimientos quirúrgicos en la Universidad de Stanford (Estados Unidos), otra para usos bancarios (Banco Sabadell).

Streye trabaja, y ha trabajado, con grandes empresas de los sectores de la aeronáutica, el mantenimiento industrial (Owens-Illinois) o la logística (Salvesen Logística), desarrollando proyectos que, en muchos casos, tienen lugar bajo rigurosos estándares de confidencialidad y secreto industrial.

¡Ay, los influencers!

Cuando uno empezó en esto del Periodismo y la Comunicación como estudiante, siendo un pardillo de 18 años al que la Complutense le parecía una especie de lugar sagrado del conocimiento (¡ja!), le decían que los periodistas eran capaces de influir en la gente, en las corrientes de pensamiento, en la forma en que la sociedad en general interpreta el día a día, que nosotros éramos los que configurábamos eso que se llama la “agenda”, que define lo que se cuenta y lo que no, lo que se quiere dar a conocer y lo que se quiere que se ignore. Y lo peor de todo es que uno se lo creyó.

En realidad, unas pocas experiencias laborales después, me di cuenta de que evidentemente esto no era así, y que si alguna vez lo había sido, había pasado ya mucho tiempo. De entrada, influye mucho más Belén Esteban (recordemos que su “libro” vendió más de 100.000 ejemplares) o cualquier concursante de Gandía Shore, que un periodista, que además cobra una cuarta parte y trabaja mil veces más. Junto a esto, el peso que la prensa tenía entre los ciudadanos hace 15 ó 20 años no es ni comparable al que puede tener ahora, entre otras muchas cosas pero méritos propios al haberse convertido en un escaparate para la publicidad y la información política más interesada.

Lo que se lleva ahora son los influencers, un término en el que cabe todo, desde deportistas a actores, pasando por modelos, famosetes, cantantes… con tal de que se asocien a una marca o hagan de prescriptores de un producto. Por supuesto, previo pago de unos cuantos miles de euros.

No soy capaz de valorar el verdadero poder de influir que tienen estas personas pero, desde luego, para muchas personas son referentes y puede que incluso modelos a seguir, pero de ahí a gastarte 700 euros en un móvil porque lo recomiende un tenista o 150 en unas zapatillas porque las lleva el cantante de moda, pues no sé, la verdad.

SocialMediaInfluencerSin embargo, parece que la burbuja creada en torno a estas personas podría estar desinflándose. Según la web Digiday, que ha publicado una entrevista con un ejecutivo especializado en «Social Media» que ha preferido no revelar su nombre, se ha malgastado mucho dinero en pagar a influencers, una tendencia que, según este mismo profesional, comenzó a tomar forma en 2014.

Como bien dice este ejecutivo, la tarifa empezó en 500 euros, al poco pasó a 1.500 y ahora ya hablamos de varios miles, siempre en función de lo que se quiera comunicar y del tamaño de la marca que lo haga.

Vivimos, como comentábamos hace poco en un post anterior en el blog de PR Garage, en la era del «Content Shock», donde producimos más contenido del que podemos asimilar. Esto nos ha llevado a publicar muchos más tweets, posts, noticias… que hace unos años, lo que ha venido acompañado, en muchos casos, de un descenso de la calidad, algo que ha hecho que muchas marcas deriven parte de la creación de estos contenidos a los influencers.

Desde luego, trabajando en Comunicación me han pedido en varias ocasiones “tener contactos entre influencers” (yo mismo los he incluido en algunas propuestas) o que identifique aquellos que podrían “pegar con la marca”. Para una agencia, al final, son una herramienta más de trabajo y, como tal, ha de conocerlos y ha de saber cómo llegar a ellos, pero eso no quiere decir que, al menos en mi caso, algo me haga crack por dentro cada vez que me lo piden.

Sin ir más lejos, una de estas prescriptoras, de la que no diré el nombre pero sí que trabaja en LaSexta, con la que contactamos para un evento con un cliente que también mantendremos en el anonimato, nos llegó a pedir 50.000 euros por hacerse algunas fotos en una «alfombra roja» y publicar luego 3 tweets sobre el evento. Evidentemente, se impuso el sentido común y rechazamos la suculenta oferta.

Volviendo a las declaraciones del ejecutivo misterioso de Digiday: “los influencers van a empezar a desaparecer. Las marcas van a empezar a darse cuenta de que el número de seguidores que tengas no importa una mierda. Que hagan fotos bonitas y tengan 200.000 seguidores no significa nada”. No sabemos si esto será así, pero sí parece que la corriente pierde fuerza. Muchos usuarios protestan ya si una vídeo blogger conocida por sus habilidades con la repostería «comenta» lo bien que funciona un maquillaje, o si un youtuber de videojuegos «deja caer» lo mucho que molan las zapatillas X.

Aún así, por mucho que la burbuja se deshinche, no parece que el aire se vaya a escapar de golpe, así que nos quedan influencers para rato. Probablemente sean uno de los frutos de la sociedad marketiniana y cambiante en la que nos ha tocado ejercer la profesión, o una consecuencia más de la realidad paralela en la que ha empezado a convertirse la Comunicación, pero ¡Ay, los influencers!