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El fabuloso mundo de las propuestas de comunicación

Cualquiera que haya trabajado en una agencia (o que conviva con alguien que lo haga) sabrá lo estresante que es preparar una propuesta para un posible cliente o para participar en un concurso. Personalmente, y salvando las enormes distancias, me gusta compararlo con un parto, puesto que el esfuerzo es brutal y, al terminar, uno casi siempre siente que se ha vaciado, dando todo lo que puede y estirando su creatividad como si fuera un chicle (si no tienes esa sensación, dale otra vuelta a la propuesta porque puede que no esté acabada…).

Atravesamos un momento en el que ya no sirven las propuestas genéricas, con acciones poco concretas y presumiendo de lo buena que es nuestra agencia y de la cantidad de cosas que hemos hecho en el pasado. Por un lado, el cliente espera un montón de ideas rompedoras, que entiendas su marca al dedillo y que, además, seas barato. Por otro tienes a los periodistas, a los que no les va a interesar ni la mitad de lo que plasmas en tu propuesta y con los que cada vez tienes que hacer más carambolas para que te publiquen las cosas.

Y en medio tú, una agencia que pelea con las otras muchas que hay en el mercado y que pone todas sus ilusiones en que salga este proyecto. Pero, como en las películas de los sábados de Antena 3, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Y esto es así por varias razones.

  1. El papel de extra. En muchas ocasiones te llaman a concurso para que hagas de «figurante», ya que el dircom de turno ha de convocar obligatoriamente a X agencias, a pesar de que tiene bastante claro a quién le va a dar la cuenta. Y no, no vas a ser tú, pero claro, tú no lo sabes y te pones tan contento por poder participar y demostrar lo creativo que eres.
  2. El «Missing in action». En un alto porcentaje de las veces, presentas y defiendes tu propuesta y, pasado un tiempo, nadie te responde. No sabes si les ha gustado, si les ha parecido que eres un vendehumo que no se entera de nada, o si es que ni siquiera han tomado aún una decisión. Por supuesto, cuando transcurre aproximadamente un mes, ya sabes que te puedes ir olvidando del asunto.
  3. El timo de la estampita.  Esta puede que sea la peor de todas, por lo que molesta y por lo tonto que te sientes. Se produce cuando tienes la sensación, casi siempre muy certera, de que tanto tu propuesta como la del resto de agencias sólo han servido para aportar frescas y jugosas ideas a la gente de comunicación que ha convocado el concurso. Sienta bastante mal, y esto me ha pasado en un par de ocasiones, ver cómo se materializa luego en medios alguna de las ideas que habían salido de tu cabecita y que, inocentemente, le habías propuesto al «futuro» cliente.

Como digo, preparar una propuesta de este tipo conlleva mucho esfuerzo. Detrás hay horas de trabajo de un equipo que hace el costoso ejercicio intelectual de interiorizar los mensajes de la empresa que te ha convocado, estudiándose el briefing como si preparara una oposición y leyendo todo lo que se ha publicado sobre la compañía para, finalmente, generar un montón de ideas, acciones, eventos, noticias, etc, que consideras que encajan en lo que la marca necesitas y, además, pueden hacerte ganar el concurso.

Los que trabajamos en Comunicación sabemos que este es un negocio de personas y esto precisamente tendría que tenerse en cuenta en este tipo de procesos. Bastaría con un «recibido, gracias»; «lo sentimos pero nos ha gustado más la propuesta de otra agencia»; «está muy bien lo que proponéis, pero habría que ajustar un par de puntos»; o, «¡enhorabuena! Nos ha encantado vuestra propuesta, ¿cuándo empezamos?». No se trata de darte una palmadita en la espalda, simplemente es dar una respuesta a un equipo de gente que, no sólo la está esperando, sino que te ha dedicado un tiempo y un esfuerzo (que le ha racaneado a su familia, a su tiempo libre o a otros clientes).

Por supuesto, el pagar a las agencias que participan en el concurso, como se comenta últimamente mucho en el sector (sobre todo si sabes que lo que estás pidiendo es un plan de comunicación «by the face» y no tienes intención alguna de contratar), si eso ya tal…

 

Las habilidades imprescindibles del consultor de comunicación

Este artículo de nuestro socio director Javier López de Pablo, que es director de programas de ADECEC en el Programa Superior en Consultoría de Comunicación y Relaciones Públicas (PSCRP), ha estado entre los más leídos del trimestre en la web Top Comunicación.

En él repasa algunas de las habilidades imprescindibles que todo consultor de comunicación ha de tener, una guía de especial interés sobre todo para aquellos que hayan decidido dedicarse al mundo de las relaciones públicas.

consultoriaLa especialización y el reciclaje permanente son nuestra razón de ser, y el contacto directo con las necesidades de clientes y agencias a la hora de contratar nuevos profesionales nos ha llevado a detectar una serie de aspectos que aún están por desarrollar o pulir en los recién licenciados o consultores que inician su carrera en el sector de la comunicación y las relaciones públicas.

Además de dominar al menos el idioma inglés a un nivel que te permita escribir y hablar con fluidez, algo que ya es un requisito imprescindible en cualquier agencia, hay una serie de habilidades que no se aprenden necesariamente en el paso por la facultad y que cualquier consultor debe dominar:

1) Detectar y canalizar las necesidades de comunicación del cliente. Saber escuchar al cliente, conocer su organización y su negocio es lo primero que debe hacer un buen consultor para poder ofrecer respuesta a sus demandas.

2) Desarrollar su capacidad analítica y dotes de planificación estratégica. Hay que saber tener en cuenta todos los aspectos y variantes que pueden ser necesarios para conformar un plan de comunicación exitoso.

3) Coordinar, integrar, dar coherencia, diseñar y tomar iniciativas con una visión integral de agencia. Algo fundamental para actuar en beneficio del cliente con toda las herramientas y conocimientos del equipo.

4) Transformar un briefing en una propuesta estratégica y un plan de acción, así como elaborar su presentación y negociar el acuerdo de colaboración resultante. A veces el diablo está en los detalles, un buen consultor ha de saber generar la propuesta más adecuada a las necesidades del cliente y presentarla de forma eficaz, pero también cerrar todos los detalles prácticos del contrato y un buen modelo de remuneración para su agencia.

5) Aplicar criterios de viabilidad y rentabilidad económica en la gestión de cuentas. No se puede ofrecer lo que no se tiene ni soportar costes cuando no se ha pactado así anteriormente, todos los clientes pueden ser rentables si ajustamos bien los recursos necesarios en base al acuerdo económico alcanzado.

6) Contar con las habilidades para el diseño, planificación y gestión de campañas, incluidos aspectos financieros y de administración de recursos humanos y técnicos. Algo imprescindible para poder dirigir un equipo y gestionar cuentas en cualquier agencia de comunicación.

7) Potenciar la creatividad del equipo. También nuestra creatividad individual, esto sólo se consigue estando en contacto con la realidad, manteniendo viva la curiosidad por lo que se hace en el sector, tanto desde las agencias como desde los clientes, pero sobre todo teniendo los ojos y oídos abiertos a lo que nos rodea, lo que leemos, lo que vemos en los medios. Un buen consultor ha de ser curioso y estar informado.

8) Proponer e implementar sistemas y herramientas de medición de calidad y resultados por objetivos.Actualmente hay muchas formas de medir el éxito de las acciones que implementamos en una campaña o programa de comunicación. Los consultores han de conocerlas y saber cuándo y para que iniciativas conviene aplicar cada una de ellas.

Hemos nacido «oficialmente»

Ayer fue un día feliz para PR Garage, puesto que enviamos a medios la nota de prensa comunicando que hemos nacido de forma «oficial», aunque llevemos ya en marcha 4 meses. Y es que ya se sabe que en casa del herrero…

Las sensaciones son extrañas cuando eres tú el que protagoniza la noticia, sobre todo si estás acostumbrado a generarlas para tus clientes a través de notas de prensa, tribunas, artículos, entrevistas… Aún así, es agradable ver cómo los compañeros periodistas están siempre dispuestos a echar una mano.

Este es un proyecto muy ilusionante para nosotros y ver cómo recibe apoyo por parte de medios como Reason Why, El Periódico de la Publicidad o Top Comunicación nos recarga las energías y nos ayuda a seguir trabajando duro. Porque, no nos vamos a engañar, la competencia, por mucho que sea positiva, es feroz y, a veces, los ánimos no están a la altura.

Desde aquí, ¡gracias a todos por vuestro apoyo! Estamos listos para hacer rock and roll.

 

PR-Garage_ReasonWhy